Mi domingo comienza con un beso de mi ZsaZsa y un abrazo, algunos portazos, y el ruido matinal de caricaturas, juguetes, llantos, balbuceos... cuando sonó el teléfono me desperté por fin al saber que era Zoe, Sebas...mi hermano o hermanito a veces. El ha sido casi toda mi vida un pilar, un compañero con quien jugar, hablar, pelear, reprochar, negociar o no...a veces en las idas y venidas se le olvida quién soy y yo me olvido quién es, también nos olvidamos del cómo o el porqué y las palabras familiares ebullen nuevamente: SIEMPRE, NUNCA, NO ES CIERTO...suenan como eco estridente molestandome. Todos tenemos roles en las familias, unos detonan, otros median, otros fingen demencia, otros juzgan y asi cada uno toma su lugar y como los 5 elementos la fuerza de uno es su debilidad, cuestión de ying yang.
Mi rol ha sido ser detonadora, confrontativa es mi naturaleza, por consiguiente lleva sus dosis de agresividad que si me paso se vuelve brutalidad escudada en una profunda honestidad aunque nadie me lo solicite.
También como todos, tengo mis minas, si minas que si alguien pisa estallan... minas que explotan y despedazan hasta al más confiado... la vanalidad me detona, es inmediato...sin miedo suelto todas esas palabras que desahucian a cualquiera; la transgresión y la desacreditación, más en público: ese tu no sabes, o tú eres así, o de esta manera, ese dedo que señala y apunta pero quien lo hace no se da cuenta que los demás dedos apuntan hacia él. Otra mina es el abuso de la buena voluntad y la mediocridad Los secretos a voces, esos que todos saben y conocen menos tú y estás involucrado...odiosos. Que me tachen de loca o irresponsable. Todo eso detona, aunado a las propias ideas, moros con tranchete, estúpideces cotidianas, necedades personales y ajenas, entre otras.
Últimamente soy más agresiva. Con o sin minas, reacciono. Tengo poco tiempo para meditar o reflexionar sobre lo que hago en la rutina del dia a dia. Si me siento frustrada o he acumulado muchas cosas, actúo inconscientemente. Grito o cambia el tono de mi voz, se vuelve ácido, ando silenciosa, deambulando víctima de mi propio invento...me transformo en un mounstro y me como a mi misma, y a los demás. Si me siento derrotada, usada, devaluada o alguna mala onda, así, comienza la transformación en ese mounstro que sin darse cuenta, contesta rudamente, acelerada y levantando muros con o sin razón, si la hija se pone chiflada o caprichosa, grita, cambia el tono que asusta como mounstra que es, se impone y lucha por el poder, mi voluntad prevalece hasta el final, no hay flexibilidad, la neurosis erosiona todo, y el mal humor se alimenta. Y asi, los dias pasan, acumulando terrores y errores de actitud que en el fondo es miedo, frustración y dolor a una realidad atropellada que en sus dias arrasa con el querer Ser, la disciplina y el orden, el caos se lleva lo mejor de mi poco a poco.
Y aunque conscientemente yo no quiero ser así, sucede. Lo positivo de esto es darse cuenta que estas equivocada, y volver en sí misma cuesta mucho. Basta que una llamada que pareciera chantaje te haga pensar, o el rebote de acontecimientos con alguien o mirarte cada vez que entras al baño al espejo y ver que no eres la misma.
Es como una guerra con uno mismo, ying y yang equilibrandose, tan tierna, positiva, creativa, cariñosa, respetuosa, incondicional, inteligente y maravillosa que puedo ser, contra ruda, negativa, destructiva, fría, irreverente, condicionante, ignorante y radical... todo eso en uno, aunado con los cambios hormonales que le dan ¨spicy¨a la situación, al dia o al lugar.
Yo no quiero ser un bruta insensible neurótica, tampoco una mamá gritona nefasta que cuando le llames la atención a tu hija, tiemble o te tenga miedo, ni una esposa que finge escuchar y está ensimismada, sin ganas de nada más que de dormir por miedo a salir, por falta de trabajo, por lo como se ve a si misma y hay una lonja por ahi o una vena por allá.Tampoco quiero ser una hermana que se tiene que tragar todo lo que siente y piensa porque en realidad, la distancia y la vida separa sus lazos y aunque pongas pausa duele no sentir un pinche abrazo, no oler los perfumes característicos o ver los gestos que nos familiarizan...con todo y skype, no puedes reemplazar el tacto con una cámara. El alma necesita nutrirse.
Menos quiero ser una hija aislada, cansada de escuchar las mismas cosas siempre, los miedos y proyecciones que recaen, en rutina sin capacidad de asombro. Ni reunirme con amigos y no sentir conexión porque el ruido de un lugar o las imágenes me distraen, el bullicio. Peor aún, una arquitecta, diseñadora y artista frustrada, mediocre, ignorante, obsoleta, sin rumbo, enfrascada en una vida ordinaria, con ganas pero sin fuerza. Pensando en que si no hay ingresos como saldremos adelante.
¿Porque soy cobarde para muchas cosas? ¿Dónde está mi fuerza?
Ahora, basta con sacar todo lo que traigo dentro, como la basura que deja de oler cuando la sacas de casa y da espacio a poner una bolsa nueva para volver a acumular los desechos. Asi estoy, sacando mi basura, caí en cuenta que hay mucho por hacer y es hora de cambiar las cosas.
Lo siento. Lo siento mucho.
Quiero hacer tantas cosas, quiero ser la mejor madre del mundo para mis hijas, con tiempo para reirnos y llorar, con capacidad de escuchar y digna de confianza, educarlas en positivo, sin gritos, ofensas, comparaciones ni mitos, con respeto e igualdad, con amor e inteligencia. Quiero ser una hija y hermana que enorgullezca a mis padres y hermanos, con tiempo para ellos, cuidarlos y respetarlos, escucharlos y mimarlos. Quiero ser la mejor esposa para Luis y compañera,una buena amiga digna de confianza para mis cuates. Quiero ser la arquitecta más importante de méxico, satisfacer las necesidades de mis clientes y brindar soluciones creativas y positivas, una artista reconocida por el trabajo y talento, escribir, pintar, captar, ayudar, ... quiero VIVIR. Quiero sobresalir porque asi fui educada, porque se que tengo potencial para hacerlo, porque quiero serlo y puedo, ¿porqué no hacerlo?...sería desidia.
Quiero vivir bien, en mi concepto de felicidad, con voluntad, entusiasmo y buena actitud.
Me queda tanto por dar que no puedo desperdiciar un sólo minuto en ser lo peor de mi.
Buenas tardes domingo 26 de Septiembre, 2010.
Mi Ari, te entiendo totalmente, no se si oir esto te haga sentir mejor, pero no eres la unica, en todos los aspectos, estuve y estoy en la misma situación que tú.
ResponderEliminarEl sentirte la peor madre del planeta, el estar pidiendo día a día perdón, por la falta de paciencia y la frustación, no hacer y en ocasiones no poder hacer nada mejor con tu vida. He pasado por el peor año de mi vida como madre. Hoy gracias a Dios, mi vida agarra camino, tal vez se oiga egoista, pero empiezo a tener tiempo para mi y eso me hace mejor persona y madre.
Vas bien amiga, el primer paso ya lo diste, reconociste tus errores, la perspectiva cambia totalmente al momento en que lo reconocemos.
Animo!!! el saber que SOMOS HUMANOS, que por más perfectas mujeres, esposas, madres y profesionistas, querramos ser, primero somos humanos y caemos en la rutina diaria. Pero el merito esta en reconocerlo, aceptarlo y mejorarlo y eso hace la diferencia.
Eres la persona más emprendedora que conosco en mi vida, no tienes miedo Ari y debes seguir asi, no cambies. Te quiero!!!